Campos de té

La ruta del té y de los caballos

En nuestro viaje al oeste de China, descubrimos una ruta de la que no habíamos oído hablar anteriormente. La ruta del té y de los caballos. Esta ruta, aunque menos conocida que la famosa ruta de la seda, no estaba exenta de importancia.

¿Por donde se extendía la ruta?

La ruta del té y de los caballos conectaba las provincias chinas de Yunnan y Sichuan con su vecino, el Tíbet. Al principio la ruta consistió en el intercambio de té por caballos. Pero al igual que otras rutas, con el paso del tiempo, fue usada también para otras mercancías.

Mapa ruta del té y de los caballos

La ruta empezaba donde se extraía el té. Principalmente en Xishuangbannà (sur de Yunnan, frontera con Laos y Myanmar) y en otra zona un poco más al norte de la actual zona de Pu’er.
Este té, tan apreciado hasta la actualidad, solo existía en las regiones de Yunnan y Sichuan en China. Y en el estado de Assam en la India. Pero fue en las regiones Chinas donde se empezó a popularizar primero, además debido a la altura era de mejor calidad.

La historia del té

La leyenda dice que un gobernante chino estaba hirviendo agua para poder beber, sin querer un poco de té cayó en el agua hirviendo. Fue así como el primer ser humano probo el té, le gustó y posteriormente se empezó a popularizar su uso en toda China.
Cierto o no, el té empezó a cobrar más importancia en la sociedad. Primero por las clases más ricas y luego por las más humildes. Se popularizó tanto que después de un tiempo, la dinastía Tang empezó a pedir a las clases más humildes el pago de tributos en té. Como efecto secundario, cultivar té quitó tiempo a los campesinos para otras actividades como plantar arroz, esto bajo considerablemente la producción de arroz llegando a provocar hambrunas.

El interés del Tibet

El té fue llevado a Tíbet, donde les ayudó a completar su dieta. Tener en cuenta que en el Tíbet, debido a la altura, no crecen muchos vegetales. El té ayudaba a agregar fibras vegetales a su dieta basada principalmente en carne de yak y sus derivados. Este té fue fundamental en su dieta y lo combinaban con leche de yak, mantequilla de yak y sal. Todavía hoy, en estas partes del mundo, la población local bebe su famoso salty tea, hecho con estos ingredientes. Desde nuestro paladar occidental no es ninguna delicia.

El Tíbet necesitaba algo que interesara a los chinos para negociar y lo encontro. Los caballos, tan necesarios para el imperio chino de aquel tiempo. La importancia del caballo tanto para el transporte como para la guerra era fundamental. La ruta del té y de los caballos se hizo muy necesaria para ambos, de ahí su importancia y duración, prácticamente mil años.

El té en la antiguedad

A diferencia de lo que podamos pensar, antiguamente el té no se tomaba ni se transportaba como en la actualidad. Se comprimían las hojas secas y se apilaba en discos/anillos. Estos discos/anillos eran los que se transportaban. Para hacer el té se echaba un pequeño trozo de este disco al agua caliente, cogiendo el agua el sabor y las propiedades del té. Se dice que al principio su sabor no era muy apreciado, fue con los años cuando empezó poco a poco a ganar importancia en todo el mundo.

Disco de té abierto
Disco de té abierto

A medida que el té fue ganando importancia, la ruta también, y fue ganando en complejidad. Añadiendo nuevos productos y nuevos lugares de intercambio. Como por ejemplo la actual Myanmar, esto ayudo al intercambio de ideas y religión.

Más allá de esta ruta os explicaremos otras curiosidades del té que nos parecieron realmente interesantes.

Curiosidades:

La importancia del budismo

El budismo fue uno de los factores que ayudó a la expansión del té. ¿Cómo?¿Pero..de donde sacamos esta relación? Pues bien, los budistas usaban el té para sus largas sesiones de meditación, gracias a su efecto de insomnio. Por ello los monjes budistas llevaron esta sustancia allí donde su religión se extendía. Llevándolo con ellos a Japón, Corea, Mongolia, etc.

Desde donde llego el té a los paises

Otra curiosidad es que en todas las lenguas solo existen dos denominaciones para hablar de té. Una recibe el nombre que pronunciamos en español como “cha” (o similares, chay, tsa, cay, …) y la otra “te” (o similares, tea, the…).

Todo viene de este carácter chino 茶 .

Este se pronuncia diferente en chino mandarín “cha”, que en el chino min de la región de Fujian, donde se dice “te”.

“Cha” es un término mandarín. Si alguna cultura llama al té “cha” es porque este llegó por tierra.
Mientras si le llaman “té” es porque esta bebida llegó por mar. Desde el puerto de Fujian, el cual, era el puerto de salida al mar que se dedicaba a comerciar con los holandeses y españoles.

Como curiosidad podemos añadir que antes de españoles y holandeses, fueron los portugueses los primeros occidentales en llegar a China, a través de su excolonia Macao. A ellos el té les llegó por tierra, por eso son los únicos de su entorno que llaman al té “chá”

Espero que este pequeño articulo sobre el té os haya gustado tanto como cuando nosotros descubrimos esta información

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